Una de las cosas que más me ha impresionado de mi viaje a México es que se está hundiendo.
Literal.
Por supuesto, la culpa es de los españoles. O al menos, ellos te lo cuentan así.
Cómo no, HERNÁN CORTÉS.
Al parecer, hace cientos de años, a principios del siglo XVI, los españoles dirigidos por Hernán Cortés llegaron a un lago enorme, lo que ahora sería Ciudad de México. Pero entonces, no había nada.
Aparte de tener un lago debajo, Ciudad de México tiene otra particularidad: está rodeado por montañas y volcanes.
Además, actualmente tiene unos 22 millones de habitantes. El tráfico es horrible, a todas horas está lleno de coches. Incluso de madrugada. Cruzarte la ciudad en Uber es un reto.
Así que si juntamos 22 millones de personas, mucho tráfico, un porcentaje muy alto de coches viejos, rodeado de montañas y volcanes (ocho ni más ni menos), que tiene algún volcán activo relativamente cerca como el Popocatépetl (si, como turista, acojona un poco), que tienen constantes terremotos (esto acojona más todavía)...
Tiene todos los ingredientes para ser un viaje apasionante y divertido.
El gran problema de los volcanes, el tráfico y las montañas, es que tiene mucha contaminación. De hecho tuvimos la suerte de estar en un piso a una altura 14. Las vistas eran maravillosas, preciosas, pero a varios km. ya no veías nada por la contaminación. El primer día puedes pensar que es niebla, pero... pronto te das cuenta de que es contaminación.
Evidentemente no puedes evitar pensar en tus pulmones y en la cantidad de gente que morirá precozmente por enfermedades respiratorias.
Pero es que luego tienes los terremotos. Tal vez sean pequeños, pero tienen un sistema que, cuando se detecta un terremoto en la costa (al parecer hay una falla con temblores muy frecuentes), suenan las alarmas por toda la ciudad. Cuando suenan, sabes que tienes 30 segundos para que llegue el temblor.
No sufrimos ningún sismo como lo llaman ellos por suerte, pero no puedes evitar que de vez en cuando se te pase por la cabeza. Por suerte la mayoría son suaves y no pasa nada, pero desgraciadamente tienen sucesos de muertos por culpa de los temblores. Hablas con ellos y te cuentan experiencias terribles.
Vamos, mejor que no te toque.
Vale, después de divagar y enrollarme, vuelvo al hilo de este artículo: Ciudad de México se está hundiendo.
Volviendo a Hernán Cortés, si te fijas en la foto del lago, en medio había un islote donde estaba Tenochtitlan, la capital del imperio mexicano en aquella época.
Habría que saber lo que pasó de verdad, pero bueno, al parecer los malo malísimos españoles se lo cargaron todo.
Había preciosas e impresionantes pirámides. Y los malos españoles las destruyeron.
A ver, no estuve ahí, pero preguntando mucho, te acaban contando que cuando llegaron los españoles, se encontraron a los nativos que se mataban entre ellos. Había columnas de cabezas cortadas. Muchas.
No quiero empatizar por ser yo español. Pero intento imaginarme lo que pasó hace 600 años. Me imagino que eres un español de alta clase que vienes de una civilización para aquella época alta (¿tal vez la más alta?). Te cruzas el Océano esperando encontrar civilización como la tuya. Y te encuentras a gente sin civilizar, que se dedican a cortar cabezas.
También, para contextualizar, está el tema de la religión. Unos creen en unos dioses, otros en otros. Y unos para otros son paganos, blasfemos, y los malos. Si hoy en día la gente discute por la religión, imagina hace 600 años.
Lo que me parece una salvajada, pero por lo increíble e impresionante, es que enterraron un lago entero y edificaron encima una ciudad. Y no solo eso, si no que ¡¡¡construyeron encima de las pirámides!!!
Claro, ¿qué pasa ahora, 600 años después? Pues que entre que el suelo es fluvial y había un lago, y la naturaleza es sabia, si antes ahí había agua, intenta que vuelva a haber agua. Y que hay pirámides debajo...
Pues por un lado Ciudad de México se está hundiendo.
Pero es que por otro lado, todo el centro, lo que llaman el Zócalo, la Catedral y un montón de edificios al rededor se están hundiendo, mucho, es muy visible. Vas andando por las calles y ves los edificios torcidos. Impresiona mucho en persona.
Ese edificio no se hizo por debajo del nivel de la calle a idea. No no, estaba por encima, pero se ha hundido tanto que han tenido que hacer escalones para bajar. Es increíble.
¿Cómo evitar que se hunda Ciudad de México?
Resulta que a finales de los 80, tras un diluvio, se divisó con gravedad las fracturas que tenía la catedral. Y empezaron a percatarse del peligro. Por lo que se concienciaron de la importancia de salvar los edificios.
A raíz de esto y empezar a excavar para abajo, se recuperaron muchos restos de pirámides y otras cosas y se conoció más en profundidad (nunca mejor dicho) lo que había debajo y su pasado.
No hace mucho que se acabaron las obras de restauración, unos 10 años. Pero son de un calibre impresionante.
Fue una auténtica obra de ingeniería. Se excavó en la tierra, se apuntaló la catedral. Durante años se estuvo nivelando el suelo para evitar que se partiera por la mitad.
Toda esta pedazo de obra hubiera sido imposible sin unos buenos arquitectos, ingenieros, mentes pensantes... y un buen sistema informático. Soy incapaz de imaginarme hacer todo eso sin datos, KPIs, parámetros, un Gantt, un control exhaustivo del proyecto, con tareas, con asignaciones, con automatizaciones.
Pero estamos en el Siglo XXI. En el año 2025 para ser exactos. Ahora mismo hay que hacer un gran proyecto de ingeniería, y es impensable no tener un buen sistema informático. Un buen software que te ayude a controlar todos los procesos del proyecto, costos de materiales, gestión de recursos y personas, dependencias, cargas de trabajo, un sin fin de cosas que hay que controlar, que con una libreta me parece impensable.
¡¡¡Me parece impensable hacerlo con Excel!!! Pues imagina sin ordenador.
Por cierto, si usas Excel para tus proyectos, no sé a qué esperas a llamarme o mandarme un email, estás tirando tiempo y dinero. Excel es una herramienta maravillosa para controlar ciertas cosas, pero a pequeña escala. Una PYME o un gran proyecto NO PUEDE TRABAJAR CON EXCEL.
Lo siento, pero es así.
Por si te interesa, te dejo un par de links que explican todo esto muy bien y con más rigor:
Impresionantes fotos de cómo era México hace 600 años comparado con ahora.
Detalles del rescate de la catedral.
Y por si quieres verlo, te dejo una galería de fotos que hice de los restos de las pirámides. Precioso, merece mucho la pena verlo. Te lo recomiendo 100%:
Más curiosidades, un guía nos contó que, si de repente desaparecieran los mexicanos (dios no lo quiera), la naturaleza tardaría 40 años en recuperarse, y el lago emergería de nuevo y cubriría todo de agua.
Todavía queda algo del lago, navegable. Te recomiendo si quieres verlo que vayas a Xochimilco. Eso sí, si esperas ver algo parecido a un lago te equivocas. Son como canales, con barcas de colorines, navegable, que te llevan a dar un paseo mientras te acosan otras barcas de mariachis y gente vendiendo comida y bebida. Es muy raro todo, pero curioso.
Y para acabar el artículo, tan solo decirte que México me ha enamorado. Me ha encantado. Volvería pese a la contaminación.
Y si he de decirte qué es lo que más me ha gustado... seguro que no te lo crees, pero... La última noche fuimos a un espectáculo de lucha libre mexicana, y es lo más awesome que he visto en años.
¡Nos lo pasamos increíble!
Chemi Pérez